La pérdida auditiva conductiva tiene su causa en las obstrucciones o daños en el oído externo, el canal auditivo o el oído medio, que dificultan el paso de los sonidos del oído externo al oído medio. 

10%

La pérdida auditiva conductiva es menos común y representa solo el 10 % de todos los casos de pérdida auditiva.

¿Alguna vez has viajado en avión con un resfriado y se te han taponado los oídos? La causa de este fenómeno es el efecto del cambio de presión de la cabina en el oído medio y las trompas de Eustaquio. Las trompas de Eustaquio son canales situados a cada lado de la cabeza que van desde la parte posterior de la nariz y desde la parte superior de la garganta hasta el oído medio. Es probable que esta pérdida auditiva temporal sea similar a la pérdida auditiva conductiva relacionada con la disfunción tubárica (es decir, la trompa de Eustaquio), una de las causas más comunes de pérdida auditiva conductiva. La pérdida auditiva conductiva, mucho menos generalizada que la pérdida auditiva neurosensorial, representa solo el 10 % de todos los casos de pérdida auditiva.

¿Qué es la pérdida auditiva conductiva?

La anatomía del oído consiste en el sistema de conducción de sonido (oído externo y medio) y el sistema de transducción de sonido (oído interno). El oído externo transmite sonidos al tímpano (membrana timpánica); estas vibraciones sonoras se transmiten posteriormente a través del oído medio por medio de la cadena de osículos antes de llegar al oído interno (cóclea).

La pérdida auditiva conductiva ocurre cuando los sonidos no pueden pasar del oído externo al oído medio.

Este tipo de pérdida auditiva suele ser leve o moderada. Si sufres de pérdida auditiva conductiva, los sonidos serán más amortiguados, pero cuando se amplifican se escuchan con claridad. Es posible que tengas la impresión de sentirte mejor en un ambiente ruidoso, porque este tipo de pérdida auditiva reduce el ruido de fondo que, de otra manera, interferiría con las conversaciones que intentas escuchar. El uso de tapones para los oídos o la aplicación de algodón simula lo que se entiende por pérdida auditiva conductiva. 

Preguntas frecuentes sobre la pérdida auditiva conductiva

Síntomas de la pérdida auditiva conductiva

  1. Los sonidos cotidianos normales se perciben amortiguados
  2. La calidad de la audición es diferente de un oído a otro
  3. Dificultad para escuchar las conversaciones (por ejemplo, por teléfono)
  4. La calidad del sonido es menos clara o nítida
  5. Los sonidos altos y bajos se reducen
  6. Sensación de presión en un oído o ambos
  7. Mal olor procedente del canal auditivo

Causas primarias de la pérdida auditiva conductiva

Las causas responsables de la pérdida auditiva conductiva se clasifican a menudo según el sitio anatómico afectado: el oído externo y el canal auditivo o el oído medio. Algunas causas son bastante comunes (por ejemplo, la acumulación de cerumen), mientras que otras son más raras (por ejemplo, el colesteatoma).

  1. Acumulación de cerumen: esta es una causa común de pérdida auditiva conductiva temporal, a menudo empeorada por el intento de eliminar el cerumen del canal auditivo con un bastoncillo de algodón. Un exceso de cerumen puede impedir el paso del sonido del oído externo al oído interno.

  2. Infección del oído externo (otitis externa): esta infección de la piel del canal auditivo externo puede causar pérdida auditiva conductiva cuando el canal está obstruido con hinchazón del tejido y la presencia de material. Los patógenos más comunes responsables de la otitis externa son la Pseudomonas aeruginosa y el estafilococo áureo.

  3. Carcinoma de células escamosas: la mayoría de los carcinomas de células escamosas de los huesos temporales afectan a personas de entre 50 y 70 años. Es el tumor más común del canal auditivo externo, cerca de cuatro veces más común que los carcinomas de células basales. Aunque el síntoma más común son las secreciones que salen del oído, a menudo también ocurren episodios de sangrado, dolor de oído y pérdida auditiva conductiva. 

  4. Posible obstrucción de la trompa de Eustaquio: la trompa de Eustaquio conecta la parte posterior de la nariz con el oído medio. Se puede constatar una disfunción de la trompa de Eustaquio cuando la mucosa que cubre esta estructura anatómica se hincha o cuando el conducto no se abre o se cierra correctamente. La disfunción temporal es un efecto secundario común de los vuelos si se viaja con un resfriado o una otitis externa (oído de nadador).

  5. Perforación del tímpano: las infecciones o traumatismos pueden perforar el tímpano y, como resultado, reducir la audición en el oído afectado. La inserción de objetos en una zona demasiado profunda del oído, los ruidos extremadamente fuertes, un golpe infligido en el oído, una lesión en la cabeza o cambios en la presión atmosférica (barotraumatismo) durante un vuelo en avión o una inmersión pueden causar una perforación del tímpano.

  6. Infección (otitis media): el oído medio puede estar sujeto a varios tipos de inflamación. La otitis media supurativa crónica es una infección persistente del oído que provoca la laceración o perforación del tímpano. La otitis media con efusión (presencia de líquido en el oído medio) es el tipo más comúnmente asociado con la pérdida auditiva, el zumbido en los oídos (acúfeno), los vértigos y el dolor de oídos. En adultos, la otitis media es más común en individuos con sistemas inmunitarios debilitados.

  7. Otosclerosis: este raro crecimiento anormal de uno de los osículos del oído medio (estribo) impide el correcto funcionamiento de las estructuras en el oído. Las supuestas causas son de naturaleza inflamatoria (por ejemplo, procesos autoinmunes y sarampión), genéticos, metabólicos y hormonales. Esta afección afecta con mayor frecuencia a personas de 15 a 40 años de edad y es dos veces más común entre las mujeres. Según un estudio de 2009, el 18-22 % de los casos de la pérdida auditiva conductiva son atribuibles a la otosclerosis.

  8. Colesteatoma: más a menudo asociado con infecciones del oído, esta formación anómala cutánea no maligna puede desarrollarse en el oído medio, detrás del tímpano. A menudo tiene la forma de un quiste y se asocia con infecciones crónicas del oído. A medida que la formación aumenta de tamaño, puede dañar los delicados huesos del oído medio.

  9. Paraganglioma: también llamado glomus timpánico, es la neoplasia primaria más común del oído medio y el segundo tumor más común del hueso temporal. Afecta principalmente a mujeres de entre 50 y 70 años. Además de causar acúfeno, esta masa dentro del oído medio impide que las ondas sonoras crucen esta zona anatómica para llegar al tímpano, lo que resulta en una pérdida auditiva conductiva.

  10. Fractura del hueso temporal: una lesión craneal de impacto (por ejemplo, por un accidente automovilístico) puede causar daño al oído medio y al tímpano, así como al cerebro, el oído interno y los nervios faciales. En pacientes conscientes, la pérdida auditiva es inmediatamente evidente y es el trastorno primario más común después del traumatismo del hueso temporal. Hasta el 40 % de los sujetos con traumatismo craneoencefálico sufre de pérdida auditiva, posiblemente asociada con acúfeno.

¿Cómo se diagnostica la pérdida auditiva conductiva?

Para diagnosticar la pérdida auditiva conductiva, se pueden utilizar las siguientes pruebas. Otras investigaciones se utilizan para diagnosticar las enfermedades que se encuentran en el origen de la pérdida auditiva conductiva.

  1. Otoscopia: durante esta prueba simple, el médico insertará suavemente un otoscopio en el oído para visualizar el tímpano y el canal auditivo. De esta manera, se podrá establecer la posible presencia de daño en el tímpano, cuerpos extraños en el canal auditivo (por ejemplo, acumulación de cerumen) o un problema en el oído medio. El médico examinará el color del tímpano (rojo, blanco o amarillo), la translucidez (transparente u opaco) y su ubicación (retraída, neutra o saliente).

  2. Prueba de Weber: durante la prueba, se golpeará un diapasón que se colocará en la parte superior de la cabeza, y se preguntará al paciente dónde siente más el sonido: en el oído derecho, en el oído izquierdo o en el centro. En caso de audición normal, se percibe el sonido de igual forma en ambos oídos. Si tienes pérdida auditiva conductiva en un oído, escucharás el sonido más claramente desde el lado del oído afectado.

  3. Timpanometría: un dispositivo equipado con una sonda se coloca en el oído para determinar la posible presencia de líquido, presión anormal o formaciones en el oído medio, perforación o cicatrización del tímpano, o falta de movilidad u otros problemas con los osículos del oído medio. La prueba dura solo dos minutos para ambos oídos, pero mientras se realiza el sujeto no debe moverse, hablar ni tragar.

  4. Audiometría tonal liminar: este examen sirve para evaluar los umbrales auditivos y determinar si los niveles de audición están por debajo de lo normal.  

¿Cómo se trata la pérdida auditiva conductiva?

A diferencia de la pérdida auditiva neurosensorial permanente, la pérdida auditiva conductiva puede ser temporal y resolverse por sí sola, o puede corregirse quirúrgica o clínicamente. El tratamiento varía dependiendo de la causa principal.

  1. Acumulación de cerumen: la irrigación con agua tibia, si la realiza un médico, es un método seguro de eliminación en ausencia de infecciones previas, perforaciones del tímpano o cirugía de oído.

  2. Infección del oído externo: una intervención de limpieza del canal auditivo, seguida de la aplicación de gotas para los oídos. Si la infección es grave, se inserta un tapón de gasa en el oído durante 2-3 días con el fin de garantizar la administración del medicamento. Además, si la infección es grave, los antibióticos orales pueden ser útiles. La pérdida auditiva generalmente se resuelve con la desaparición de la inflamación.

  3. Perforación del tímpano: en la mayoría de los casos, la lesión se cura por sí sola, siempre y cuando el canal auditivo permanezca seco. Si el oído se infecta, se recetan antibióticos en forma de gotas para los oídos o un medicamento oral. Si el tímpano no se cura dentro de los dos meses siguientes, se puede requerir una timpanoplastia. Esta intervención implica el uso de diferentes tipos de injertos para reparar la perforación. La timpanoplastia se utiliza a menudo cuando la perforación fue causada por una infección crónica. Un estudio de 2015 indicó una tasa de éxito del 86,6 % con restauración de la función auditiva en los sujetos sometidos a este procedimiento.

  4. Infección: para drenar el líquido contenido en el oído medio y así permitir que las ondas sonoras lleguen al oído interno se utiliza la miringotomía. Durante este procedimiento, se hace una pequeña incisión en el tímpano. El líquido aspirado del oído medio a través de la incisión se puede enviar al laboratorio para un cultivo, con el fin de comprobar si hay bacterias o virus. A menudo se utilizan tubos para permitir que el tímpano permanezca abierto, lo que permite un mejor drenaje del fluido. 

Si se producen signos de pérdida auditiva conductiva, es importante acudir a un profesional cualificado de la audición tan pronto como sea posible. De hecho, la pérdida auditiva no tratada puede conducir a problemas permanentes y tener un impacto negativo en la salud en general, especialmente cuando la causa que la originó es severa.

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